Ir al contenido principal

DUMBO

Dumbo era un elefantito muy gracioso y juguetón que vivía en un circo. Su trompa era de un color gris claro, la más bonita que jamás se ha visto; pero sus orejas eran tan grandes que le llegaban casi a las rodillas.

Como era maltratado y ridiculizado por sus compañeros del circo; su madre siempre lo estaba defendiendo, hasta que un día fue encerrada y separada de su hijo, dejándolo solo por mucho tiempo.
 
Un día, el jefe del circo ordenó que lo vistieran de payaso para que tomara parte en un número de acrobacias: Dumbo debería saltar de una casa de cartón en llamas y caer en una red de bomberos.

En la primera noche, el público rió como nunca, pero con esta actuación, Dumbo solo logró sentirse humillado.
 
Al día siguiente, conoce a un minúsculo ratoncillo llamado Timoteo, quien se convierte en su mejor amigo y al ver como el pobre Dumbo cosechaba fracaso tras fracaso en sus numerosas apariciones ante el público, decide hacer de él la estrella más importante del circo, diciéndole:

"Vas a volar muy alto, Dumbito. Yo lo sé". 

Cuando escuchaba aquellas palabras, Dumbo agita sus grandes orejas como alas y Timoteo se quedaba perplejo al ver aquella acción ...

-"Oye", dijo sonriendo un día.
"Eso de volar no es mala idea; yo te enseñaré a volar".

Por la mañana siguiente, Timoteo se despertó y vio cuatro cuervos parados en una rama junto a él.
-"¿Dónde estoy?", preguntó, frotándose los ojos ...

-"Estás en lo alto de un árbol", contestaron los cuervos ... Y resultó cierto: Él y Dumbo estaban en las ramas de un árbol.

-"El elefantito y tú volaron hasta aquí", dijeron los cuervos.

Para entonces Dumbo se había despertado y sólo de pensar que pudo haber volado, le dio un mareo, perdió el equilibrio, y después de rebotar en las ramas … ¡Al agua! ... Él y Timoteo cayeron en un charco junto al tronco.

-"Serás famoso", le decía el ratoncito aún empapado.
"Podrás volar, ya lo verás".

Pero cuando Dumbo intentó volar de nuevo, no pudo.

Uno de los cuervos le dijo a Timoteo en secreto:

-"Hay que hacerle creer que puede volar" y con un guiño le dio a Timoteo una pluma, diciendo:
"Dile que si lleva esta pluma mágica volará" ...

El truco dio resultado. Y en cuanto Dumbo tomó la pluma y agitó las orejas, levantó el vuelo.

-"¡Bravo!", gritó Timoteo.
"¡Qué sorpresa van a llevarse en la función de esta tarde!".

Dumbo sacudió las orejas, y ante la sorpresa de todos, se elevó por los aires y voló en círculos, por encima del público que aplaudía delirante.

'El circo Dumbo' ... Cambió de nombre muy pronto tomando el de su estrella principal ... Obtuvo un éxito impresionante que recorrió el mundo entero y el "Elefante volador" como se le conocía, salió en las portadas de todos los periódicos y revistas. Los canales de tv y emisoras de radio se disputaban sus opiniones ... Pero nadie fue más feliz que la mamá de nuestro héroe al ver que ya nadie se burlaba de su hijo, sino al contrario: Ahora todos lo querían y admiraban.



.

Da igual si tienes las orejas grandes, la trompa pequeña o los ojos pequeños; nadie es perfecto. El aspecto interior se deja de lado cuando se tiene un gran corazón como el de Dumbo.

.



Comentarios

  1. Hace años que ví la película así que me ha encantado leer esta entrada pues me ha hecho recordarla, es una "historia" muy tierna.El vídeo también me ha gustado mucho.Besotes

    ResponderEliminar
  2. A quién no le conmovió la historia de Dumbo, hace años que no veo la película y con tu entrada, me han dado unas ganas tremendas de hacerlo, gracias.

    Besos.

    ResponderEliminar
  3. hay que hermosa historia la de dumbo amiga,a quien no ha conmovido este tierno y calido alefantito con sus eneormes orejas y un corazon de azucar,me encanto volver a leer esta hermosa historia rosas,gracias por compartirla.

    besitos y muy feliz fin de semana!!!!!

    ResponderEliminar
  4. hola..tenia tiempito de no pasarme x aki, siempre que vengo me voy llena de buena energia, como en el caso de dumbo podemos lograr todo lo q creemos imposible si creemos en nosotros , besos

    ResponderEliminar
  5. Siempre podemos contar con nuestros amigos y con nuestros padres para salir adelante a pesar de todo ... quién lo dirìa que hasta un simple ratoncito puede convertirse en nuestro amigo incondicional, capaz de ayudarnos a salir victoriosos despuès de constantes burlas.

    No se olviden!!! Todos tenemos un amigo Timoteo en algún lugar, listo para enseñarnos a volar XD

    ResponderEliminar
  6. hermosa historia y personaje te amo Dumbo

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

LO MÁS VISTO

LA NIÑA Y EL LOBO

Y la niña le dijo al lobo: —Qué corazón tan grande tienes. —Solo es mi rabia ... Y entonces ella dijo: —Qué rabia más grande tienes —Es para ocultarte mi corazón

EL PROBLEMA

El Gran Maestro y el Guardián del Templo dividían la administración de un Monasterio Zen. Cierto día, el guardián murió y fue preciso sustituirlo. El Gran Maestro reunió a todos los discípulos para escoger quien tendría la honra de trabajar directamente a su lado. —"Voy a presentarles un problema", dijo el Gran Maestro. "Y aquel que lo resuelva primero, será el nuevo Guardián del Templo". Terminado su corto discurso, colocó un banquito en el centro de la sala. Encima estaba un florero de porcelana carísimo, con una rosa roja que lo decoraba. —"Éste es el problema", dijo el Gran Maestro. Los discípulos contemplaban perplejos lo que veían: Los diseños sofisticados y raros de la porcelana, la frescura y la elegancia de la flor ... Y pensaban ... "¿Qué representa aquello? ¿Qué se podía hacer con la rosa y el florero?" y finalmente ... "¿Cuál era el enigma?" Después de algunos minutos, uno de los discípulos se levantó mirando al ...

LA PALOMA Y LA HORMIGA

Érase una vez una hormiga que se encontraba buscando hojas en el bosque para su hormiguero. Ella había escuchado que cerca de un gran río, las hojas de los árboles eran más grandes y más verdes, así que se dirigió hacia aquel lugar. Pero sucedió que mientras tomaba una gran hoja entre sus brazos, cayó en el río ... La corriente arrastró a la pobre hormiga, que trataba de sostenerse de la hoja que había arrancado del árbol. —"¡Auxilio! ¡Auxilio!", gritaba desesperadamente la hormiga. Entonces, una paloma que se encontraba cerca, escuchó los gritos de auxilio de la hormiga y se acercó para ver qué sucedía, dándose cuenta de que había un pequeño animalito en peligro. —"No puedo dejar que la hormiga se ahogue", se dijo la paloma. Así que descendió hasta donde se encontraba, diciéndole: —"¡Agárrate de mi pata!" La hormiga, con mucha dificultad, soltó la hoja de la cual se sostenía y se aferró a la pata de la paloma. Después, apenas sintió a la peque...

ALICIA Y EL GATO

—Por favor, podría decirme por dónde tengo que ir. —Eso depende en buena medida de a dónde quieras llegar —dijo el Gato. —No importa demasiado—dijo Alicia. —Entonces no importa por dónde vayas. —… Siempre que llegue a alguna parte —agregó Alicia como explicación. —Oh, eso es casi seguro —dijo el Gato—, si caminas lo suficiente. Alicia reconoció que eso era innegable, de modo que intentó otra pregunta. —¿Qué clase de gente vive por acá? —En esa dirección —dijo el Gato señalando vagamente con la pata — Vive un Sombrerero y en aquella —señalando con la otra pata— vive una Liebre de Marzo. Puedes visitar a cualquiera: los dos están locos. —Pero yo no quiero ir adonde hay locos —dijo Alicia. —Oh, eso es inevitable —dijo el Gato—; aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca. —¿Y usted cómo sabe que yo estoy loca? —preguntó Alicia. —Tienes que estarlo —dijo el Gato—; si no, no habrías venido aquí. .   * Del libro: "Alicia en el País de las Maravillas" / Lewis ...

EL YOGURT DE FRESA

Hoy en la fila del supermercado, escuché como un niño le comentaba a su mamá: —"Ojalá que haya yogurt de fresa" ... Por su manera de expresarse, inmediatamente supe que ese yogurth era su favorito.  Yo iba detrás del niño y su madre, y me conmovió la ternura con la que el niño relataba como se tomaría ese yogurt, disfrutándolo poco a poco. Delante de ellos, caminaba un hombre con su carrito de compras, el cuál se acercó rápidamente al área de lacteos. Alcancé a ver que efectivamente sí habia yogurt de fresa; pero solo quedaba uno, y recordé la inocencia plasmada en la mirada de ese tierno niño esperando con ansias obtener su preciado yogurt. Pero de pronto, el señor que se encontraba más cerca de él, rápidamente metió el yogurt a su carrito y lo compró mientras el niño veía como se iba su preciada bebida. Era el último yogurt de fresa y para colmo, aquel hombre se lo tomó delante del pequeño. MORALEJA:  Jamás grites a los cuatro vientos tus deseos, siempre habrá p...

EL CIENTÍFICO Y LA MUERTE

Había una vez un científico que descubrió el arte de reproducirse a sí mismo tan perfectamente, que resultaba imposible distinguir el original de la reproducción.  Un día se enteró que andaba buscándolo el Ángel de la Muerte, y entonces hizo doce copias de sí mismo.  El ángel no sabía cómo averiguar cuál de los trece ejemplares que tenía ante sí era el científico, de modo que los dejó a todos en paz y regresó al cielo.  Pero no por mucho tiempo, porque, como era un experto en la naturaleza humana, se le ocurrió una ingeniosa estrategia.  Regresó de nuevo y dijo: -"Debe de ser usted un genio, señor, para haber logrado tan perfectas reproducciones de sí mismo; sin embargo, he descubierto que su obra tiene un defecto, un único y minúsculo defecto".  El científico pegó un salto y gritó: -"¡Imposible! ¿Dónde está el defecto?".  -"Justamente aquí", respondió el ángel mientras tomaba al científico de entre sus reproducciones y se lo llevaba consigo. ...

DE PASO

Se cuenta que hace muchos años un turista americano fue a la ciudad de El Cairo, Egipto; con la finalidad de visitar a un famoso sabio. El turista se sorprendió mucho al ver que vivía en un cuartito muy simple y lleno de libros. Las únicas piezas de mobiliario eran una cama, una mesa y un banco.  -"¿Dónde están sus muebles?", preguntó el turista. Y el sabio, rápidamente, también preguntó: -"¿Y dónde están los suyos?".  -"¿Los míos?", se sorprendió el turista. "¡Pero si yo estoy aquí solo de paso!". -"Yo también", concluyó el sabio. .

DOS MANZANAS

Una niña tenía dos manzanas en su mano. Su mamá se le acercó y le preguntó si una de esas manzanas sería para ella ... La niña rápidamente mordió una y luego mordió la otra. La mamá sintió como se le congeló su sonrisa y trató de no mostrar su decepción; pero la niña le pasó una de las manzanas y le dijo: -"Toma mamita, ésta es la más dulce''. No importa cuanta experiencia o conocimientos crees que tienes, nunca hagas juicios. Ofrece al otro la oportunidad de dar una explicación ... Lo que percibes puede no ser la realidad.

EL SOL, LA LUNA y EL VIENTO

Un día, el Sol, la Luna y el Viento fueron a comer con sus tíos: El Trueno y el Relámpago. Su madre, quien era una de las más brillantes estrellas del firmamento, esperaba sola su regreso. Ellos habían desobedecido las órdenes de su madre y por lo tanto se hallaba muy molesta. Si al menos mostraban un poco de arrepentimiento, ella lo toleraría. Como el Viento y el Sol eran tan glotones se comieron todo sin importarles el resto y no dejaron ni siquiera las sobras para su madre, aunque sea para contentarla. Pero la dulce Luna no se olvidó de ella. De cada cosa que le servían guardaba un poco, a fin de que su madre pudiera probar aquellos manjares, que ellos mismos habían disfrutado. Al volver los tres a casa, su madre, que les había estado esperando todo la noche, les preguntó: —"¿Qué me habéis traído del banquete?" —"Yo no he traído nada para ti", dijo el Sol, que era el mayor de todos. "Fui a divertirme yo, no a divertirte a ti, mamá". —"Y...

EL RATÓN INDECISO

Un ratoncito se coló una noche en una tienda llena de exquisiteces. El pequeño roedor empezó a oler todas las cosas buenas que había a su alrededor: Mantequilla, tocino, chocolate... Y, sobre todo, ¡El queso!. Se alzó sobre sus patitas traseras y, sin poder reprimirse, emitió un grito de felicidad. Pero ... ¿Con qué debería empezar su banquete? Iba a hincarle el diente a un trozo de mantequilla cuando le llegó el aroma a un chorizo riquísimo desde el otro lado del local. Cuando iba hacia allá, notó el olor de un exquisito queso francés, que le hizo dar media vuelta. A punto de empezar a devorarlo, le invadieron las fragancias de las zanahorias frescas. El pobre ratón corría de un lado para otro sin saber qué es lo que tenía que comer primero. Y, de repente, se hizo de día, la gente empezó a llegar a la tienda y tuvo que escaparse de allí. De regreso a su casa, el roedor les dijo a sus amigos: —"Nunca más volveré a esa tienda. ¡Cuando vas a empezar a comer, te echan fue...