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EL RAT脫N ATRAPADO

Un rat贸n fue puesto en la parte superior de un tarro lleno de granos, estaba muy contento por haber encontrado tanta comida a su alrededor y ahora est谩 feliz porque ya no necesita correr a buscar comida.

Mientras disfrutaba de los granos, en unos d铆as, lleg贸 al fondo del frasco. Pero est谩 atrapado, no puede salir y depende de alguien que le eche m谩s granos para sobrevivir.

No tiene opci贸n de elegir, s贸lo recibir谩 lo que decida su benefactor.

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Aqu铆 tienes 4 lecciones de esta situaci贸n:

• Los placeres a corto plazo pueden conducir a un desastre a largo plazo.

• Si las cosas se est谩n volviendo f谩ciles y te est谩s poniendo c贸modo, te est谩s quedando atrapado en modo de supervivencia.

• Cuando no est谩s usando tu potencial, lo est谩s perdiendo.

• Si no tomas las medidas correctas en el momento adecuado, terminar谩s con lo que tienes y no estar谩s en condiciones de salir de la dependencia.

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LO M脕S VISTO

LA NI脩A Y EL LOBO

Y la ni帽a le dijo al lobo: —Qu茅 coraz贸n tan grande tienes. —Solo es mi rabia ... Y entonces ella dijo: —Qu茅 rabia m谩s grande tienes —Es para ocultarte mi coraz贸n

HISTORIA DE DOS ADOLESCENTES EN MOTO

Esta historia trata de un par de adolescentes enamorados ... Un chico y una chica iban de paseo en la noche, por las calles de la ciudad en una moto ... La chica le dice: Vamos muy r谩pido, por favor baja la velocidad !!! El chico responde: ¿Qu茅? ¿Tienes miedo? La chica: ¡Si y mucho! ... ¡Por favor baja la velocidad! El chico: ¡Ok pero si me dices que me amas! La chica: ¡Te amo! Pero baja la velocidad ¡YA! El chico: Claro. Pero si me das un abrazo fuerte ¡Muy fuerte! ¡Tan fuerte como jam谩s lo hayas hecho! La chica asustada se lo di贸 y le volvi贸 a decir: ¡Baja la velocidad, Ya! El chico le contesta: Si, mi vida; pero si me quitas el casco y te lo pones ¡t煤! La chica le quita el casco y se lo pone, y le dice de nuevo: ¡¡¡Baja la velocidad !!! ... Al d铆a siguiente, en las noticias de la ma帽ana, sale un reportaje: En las calles de la ciudad, aquella noche en la que dos adolescentes viajaban en una moto, hubo un terrible accidente ... Uno de ellos hab铆a muerto tr谩gicamente, no sin antes...

LA LEYENDA DE LA LECHUZA

Hace mucho tiempo una hermosa joven dio a luz a una bella ni帽a de ojos azules y cabello rojo como el fuego ... Pasado unos a帽os, la madre enferm贸, estaba pr贸xima a morir y como no ten铆a con quien dejar su bella hija, le rog贸 a Dios que las llevara a las dos; pero 茅l contest贸 que No. As铆 que resignada, la mujer decidi贸 pedirle a un demonio que se encargara de su hija. Cuando 茅ste apareci贸, no le qued贸 m谩s remedio que aceptar al ver su agon铆a. 脡l le di贸 todo, comida y vestuarios; pero nunca se acercaba a la ni帽a que permanec铆a rodeada de los bosques. Cuando la peque帽a sal铆a a caminar, los animales no le tem铆an. Ella siempre jugaba con ellos, aunque el demonio la siguiera de cerca para contemplarla.  Un d铆a, los animales se asustaron y se fueron, y entonces la ni帽a mirando a su alrededor dijo: —"S茅 que est谩s ah铆. Sal, quiero verte, s茅 que me cuidas. No te tengo miedo". El demonio cambi贸 de forma para que la ni帽a no se asustara y se acerc贸 a ella en forma de lechuza ....

ALICIA Y EL GATO

—Por favor, podr铆a decirme por d贸nde tengo que ir. —Eso depende en buena medida de a d贸nde quieras llegar —dijo el Gato. —No importa demasiado—dijo Alicia. —Entonces no importa por d贸nde vayas. —… Siempre que llegue a alguna parte —agreg贸 Alicia como explicaci贸n. —Oh, eso es casi seguro —dijo el Gato—, si caminas lo suficiente. Alicia reconoci贸 que eso era innegable, de modo que intent贸 otra pregunta. —¿Qu茅 clase de gente vive por ac谩? —En esa direcci贸n —dijo el Gato se帽alando vagamente con la pata — Vive un Sombrerero y en aquella —se帽alando con la otra pata— vive una Liebre de Marzo. Puedes visitar a cualquiera: los dos est谩n locos. —Pero yo no quiero ir adonde hay locos —dijo Alicia. —Oh, eso es inevitable —dijo el Gato—; aqu铆 todos estamos locos. Yo estoy loco. T煤 est谩s loca. —¿Y usted c贸mo sabe que yo estoy loca? —pregunt贸 Alicia. —Tienes que estarlo —dijo el Gato—; si no, no habr铆as venido aqu铆. .   * Del libro: "Alicia en el Pa铆s de las Maravillas" / Lewis ...

EL CIENT脥FICO Y LA MUERTE

Hab铆a una vez un cient铆fico que descubri贸 el arte de reproducirse a s铆 mismo tan perfectamente, que resultaba imposible distinguir el original de la reproducci贸n.  Un d铆a se enter贸 que andaba busc谩ndolo el 脕ngel de la Muerte, y entonces hizo doce copias de s铆 mismo.  El 谩ngel no sab铆a c贸mo averiguar cu谩l de los trece ejemplares que ten铆a ante s铆 era el cient铆fico, de modo que los dej贸 a todos en paz y regres贸 al cielo.  Pero no por mucho tiempo, porque, como era un experto en la naturaleza humana, se le ocurri贸 una ingeniosa estrategia.  Regres贸 de nuevo y dijo: -"Debe de ser usted un genio, se帽or, para haber logrado tan perfectas reproducciones de s铆 mismo; sin embargo, he descubierto que su obra tiene un defecto, un 煤nico y min煤sculo defecto".  El cient铆fico peg贸 un salto y grit贸: -"¡Imposible! ¿D贸nde est谩 el defecto?".  -"Justamente aqu铆", respondi贸 el 谩ngel mientras tomaba al cient铆fico de entre sus reproducciones y se lo llevaba consigo. ...

DE PASO

Se cuenta que hace muchos a帽os un turista americano fue a la ciudad de El Cairo, Egipto; con la finalidad de visitar a un famoso sabio. El turista se sorprendi贸 mucho al ver que viv铆a en un cuartito muy simple y lleno de libros. Las 煤nicas piezas de mobiliario eran una cama, una mesa y un banco.  -"¿D贸nde est谩n sus muebles?", pregunt贸 el turista. Y el sabio, r谩pidamente, tambi茅n pregunt贸: -"¿Y d贸nde est谩n los suyos?".  -"¿Los m铆os?", se sorprendi贸 el turista. "¡Pero si yo estoy aqu铆 solo de paso!". -"Yo tambi茅n", concluy贸 el sabio. .

DOS MANZANAS

Una ni帽a ten铆a dos manzanas en su mano. Su mam谩 se le acerc贸 y le pregunt贸 si una de esas manzanas ser铆a para ella ... La ni帽a r谩pidamente mordi贸 una y luego mordi贸 la otra. La mam谩 sinti贸 como se le congel贸 su sonrisa y trat贸 de no mostrar su decepci贸n; pero la ni帽a le pas贸 una de las manzanas y le dijo: -"Toma mamita, 茅sta es la m谩s dulce''. No importa cuanta experiencia o conocimientos crees que tienes, nunca hagas juicios. Ofrece al otro la oportunidad de dar una explicaci贸n ... Lo que percibes puede no ser la realidad.

¿Y LUEGO?

Un banquero de inversi贸n americana estaba en el muelle de un pueblito caribe帽o cuando lleg贸 un bote con un solo pescador. Dentro del bote hab铆a varios atunes de buen tama帽o. El americano elogi贸 al pescador por la calidad del pescado y le pregunt贸 cu谩nto tiempo le hab铆a tomado pescarlos. El pescador respondi贸 que s贸lo un poco. El americano luego le pregunt贸 por qu茅 no permanec铆a m谩s tiempo en el mar y sacaba m谩s pescado. El pescador le contest贸 que ten铆a lo suficiente para satisfacer las necesidades inmediatas de su familia. El americano luego pregunt贸: —"¿Pero qu茅 hace usted con el resto de su tiempo?" El pescador dijo: —"Duermo hasta tarde, pesco un poco, juego con mis hijos, hago siesta con mi esposa Mar铆a, caigo todas las noches al pueblo donde tomo vino y toco guitarra con mis amigos ... Tengo una vida placentera y ocupada". El americano replic贸: —"Soy un profesional de Harvard y podr铆a ayudarte. Deber铆as gastar m谩s tiempo en la pesca y con los ...

EL D脥A QUE SE ACABARON LOS CUENTOS

Un d铆a en la tierra se acabaron los cuentos. La gente, triste y aburrida, empez贸 a pedir cuentos a los caminantes en las esquinas, como antes mendigaban pan y queso para no morir de hambre ... Ahora ped铆an por caridad si alguien ten铆a alg煤n cuento guardado en un rinc贸n de su casa para no morir de tedio. Pero nadie hab铆a pensado en guardar los cuentos por si llegaban tiempos de escasez o sub铆an de precio o se acababan como ocurr铆a a veces con el pan, el queso, el aceite o las manzanas. —"No hay buena cosecha de cuentos esta temporada", comentaban algunos. "Tendremos que esperar el a帽o pr贸ximo. Pero lleg贸 el a帽o siguiente y los cuentos no aparec铆an. Los reyes y presidentes empezaron a preocuparse y decretaron que toda la poblaci贸n se regara la cabeza con una regadera peque帽ita, como una botella de perfume, para que crecieran los cuentos. Se acababan de dar cuenta de que los cuentos nac铆an en la cabeza y si no cultivaban el cerebro se iban a quedar sin cuentos y...

MAESTRA ... ¿QU脡 ES EL AMOR?

En una de las salas de un colegio hab铆a varios ni帽os. Uno de ellos pregunt贸: —"Maestra… ¿Qu茅 es el amor?" La maestra sinti贸 que el peque帽o merec铆a una respuesta que estuviese a la altura de la pregunta inteligente que hab铆a formulado. Como ya estaban en hora de recreo, pidi贸 a sus alumnos que dieran una vuelta por el patio de la escuela y trajesen lo que m谩s despertase en ellos el sentimiento de amor. Los chicos salieron apresurados y, cuando volvieron, la maestra les dijo: —"Quiero que cada uno muestre lo que trajo consigo". El primer alumno respondi贸: —"Yo traje esta flor, ¿No es linda?" Cuando lleg贸 su turno, el segundo alumno dijo: —"Yo traje esta mariposa. Vea el colorido de sus alas; la voy a colocar en mi colecci贸n". El tercer alumno complet贸: —"Yo traje este pich贸n de pajarito que se cay贸 del nido; ¿No es gracioso?" Y as铆 los chicos, uno a uno, fueron colocando sobre el escritorio de la maestra lo que hab铆an recogido...