Un maestro de construcci贸n ya entrado en a帽os, estaba listo para retirarse y disfrutar su pensi贸n de jubilaci贸n ...
Le cont贸 a su jefe acerca de sus planes de dejar el trabajo para llevar una vida m谩s placentera con su esposa y su familia. Iba a extra帽ar su salario mensual; pero necesitaba retirarse, ya se las arreglar铆an de alguna manera.
El jefe se dio cuenta que era inevitable que su buen empleado dejara la compa帽铆a y le pidi贸, como favor personal, que hiciera el 煤ltimo esfuerzo: Construir una casa m谩s.
El hombre accedi贸 y comenz贸 su trabajo; pero se ve铆a claramente que no estaba poniendo el coraz贸n en lo que hac铆a. Utilizaba materiales de inferior calidad, y su trabajo, al igual que el de sus ayudantes, era deficiente ...
Era una infortunada manera de poner punto final a su carrera.
Cuando el alba帽il termin贸 el trabajo, su jefe fue a inspeccionar la casa y le extendi贸 las llaves de la puerta principal ...
-"Esta es tu casa, querido amigo",dijo.
"Es un regalo para ti" ...
Si el alba帽il hubiera sabido que estaba construyendo su propia casa, seguramente la hubiera hecho totalmente diferente. Ahora tendr谩 que vivir en la casa imperfecta que ha construido.
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A veces construimos nuestras vidas de manera distra铆da, sin dar lo mejor de nosotros. La rutina nos envuelve y pasamos “por encima” de las cosas d铆a a d铆a. Muchas veces, hacemos el esfuerzo m铆nimo o no prestamos la atenci贸n necesaria. Etonces, de repente un d铆a, vemos la situaci贸n que hemos creado y descubrimos que las cosas andan torcidas, como la casa imperfecta.
La vida es como un proyecto de “H谩galo usted mismo”. Tu vida, ahora, es el resultado de tus actitudes y elecciones del pasado. Podemos hacer reformas y restaurar nuestra casa ¡Tu vida de ma帽ana ser谩 el resultado de tus actitudes y elecciones de hoy!
No podemos cambiar el pasado; pero podemos aprender de 茅l y construir en nuestro presente un mejor futuro.
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