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LA MUERTE DE LA ABUELA

En el extremo norte, en una peque帽a y acogedora casa, cuatro ni帽os viv铆an con su amada abuela. Una mujer amable, que los hab铆a cuidado durante muchos a帽os.

Ahora ella ten铆a un visitante.

No queriendo asustar a los ni帽os, el visitante hab铆a dejado su guada帽a afuera, junto a la puerta ... De todos modos, sab铆an que era la Muerte.

Nels, el mayor y su hermana Sonia, cerraron los ojos, llenos de tristeza. Kasper, que era m谩s joven, trat贸 de ignorar al visitante. Pero Leah, la m谩s peque帽a, que siempre se met铆a en problemas, miraba fijamente a la Muerte.

En la quietud, los ni帽os pod铆an escuchar arriba a su abuela, respirando con la aspereza que pose铆an las figuras de la mesa. Sab铆an que la Muerte hab铆a venido por ella y que el tiempo era corto.

Como todos saben que el 煤nico amigo de la Muerte es la noche, los ni帽os r谩pidamente idearon un plan. Mantendr铆an a la Muerte lejos de su abuela d谩ndole caf茅 durante toda la noche. Al amanecer, no tendr铆a m谩s remedio que irse sin ella.

Entonces, cada vez que la Muerte vaciaba su taza, Nels preguntaba:
-"¿M谩s caf茅, se帽or?".

Y la Muerte asent铆a. A la Muerte le encantaba su caf茅, fuerte y negro como la noche. Estaba feliz de sentarse y descansar un rato.

El tiempo pas贸.

Finalmente, la Muerte estaba lista. Puso su mano huesuda sobre su taza para indicar "No m谩s". 

Entonces Leah, que hab铆a estado observando a la Muerte toda la noche, extendi贸 su brazo y le tom贸 la mano.
-"Oh, muerte", dijo.
"Nuestra abuela es tan querida por nosotros, ¿Por qu茅 tiene que morir?"

... Algunas personas dicen que el coraz贸n de la Muerte es fr铆o y negro como un trozo de carb贸n, pero eso no es cierto. Debajo de su capa de tinta, el coraz贸n de la muerte es rojo como la puesta de sol m谩s bella y late con un gran amor por la vida.

La muerte quer铆a ayudar a los ni帽os a entender, as铆 que dijo:
-"Me gustar铆a contarte una historia"

Y con una voz fuerte y dulce, comenz贸 a hablar.

"脡rase una vez, hace tanto tiempo que solo yo puedo recordar, viv铆an dos hermanos:
Uno se llamaba TRISTEZA, el otro DOLOR. Lamentables y tristes, se mov铆an de arriba a abajo en su valle sombr铆o. Iban lentos y con pesadez. Y como nunca levantaban la vista, nunca vieron a trav茅s de las sombras las cimas de las monta帽as.

En la cima de esas monta帽as, viv铆an dos hermanas, ALEGR脥A y DELEITE. Ellas eran brillantes y risue帽as y sus d铆as estaban llenos de felicidad.

La 煤nica sombra en sus vidas era la sensaci贸n de que les faltaba algo. No sab铆an qu茅; pero sent铆an que no pod铆an disfrutar plenamente de su felicidad".

La muerte vio a Leah asentir y dijo:
-"Creo que puedes adivinar lo que pas贸 despu茅s".

"Un d铆a, los hermanos y las hermanas se conocieron. La TRISTEZA se enamor贸 al instante de DELEITE y ella de 茅l. Fue lo mismo para DOLOR y ALEGR脥A.

Cada uno no pod铆a vivir sin el otro".

"Despu茅s de su doble boda y gran celebraci贸n, las dos parejas se mudaron a casas vecinas a mitad de camino de la monta帽a. De esta manera, la distancia a sus antiguas casas fue la misma".

"Todos vivieron hasta ser muy viejos. Cuando lleg贸 el momento de morir, DOLOR y ALEGR脥A lo hicieron el mismo d铆a, al igual que TRISTEZA y DELEITE. Su felicidad juntos hab铆a sido tan grande que no pod铆an vivir el uno sin el otro".

-"Esa es una buena historia", dijo Nels.
"Es lo mismo con la VIDA y la MUERTE".

La Muerte dijo:
-"¿Qu茅 ser铆a de la VIDA si no hubiera MUERTE? ¿Qui茅n disfrutar铆a del sol si nunca llueve? ¿Qui茅n a帽orar铆a el d铆a si no hubiera noche?".

Los ni帽os no estaban seguros de haber entendido completamente a la Muerte; pero de alguna manera sab铆an que ten铆a raz贸n.

Por fin, la Muerte se puso de pie ... Era hora de subir las escaleras.

Una l铆nea de color gris p谩lido borraba la noche.

Kasper quer铆a detener a la Muerte, pero Nels lo detuvo.

-"No", dijo Nels.
"La vida sigue adelante. As铆 es como debe ser".

Momentos despu茅s, los ni帽os oyeron que la ventana de arriba se abr铆a. Luego, con una voz entre un grito y un susurro. La Muerte dijo: 

-"Vuela Alma. Vuela, vuela lejos".

Los ni帽os se apresuraron escaleras arriba y entraron de puntillas a la habitaci贸n de su abuela.

La abuela hab铆a muerto ...

Las cortinas se mov铆an por la suave brisa de la ma帽ana.

Mirando a los ni帽os, la Muerte, diji en voz baja:

-"Llora, coraz贸n, pero nunca te rompas ... Deja que tus l谩grimas de dolor y tristeza te ayuden a empezar una nueva vida ".  

Luego se fue.

Y siempre, cada vez que los ni帽os abran la ventana, pensar谩n en su abuela y cuando la brisa acaricie sus rostros, podr谩n sentir su tacto.

En los a帽os que siguieron, los ni帽os vivieron con alegr铆a y tristeza. Siempre recordaban las palabras de la Muerte y sent铆an un gran consuelo en sus corazones que en ocasiones dol铆an y lloraban … Pero nunca se romp铆an.

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