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ADIÓS SANTA

Cuando era una niña disfrutaba mucho de las navidades. Santa venía a mi casa todos los años y nos traía grandes regalos a mi y a mis hermanos ... Recuerdo que mi mamá siempre le preparaba su comida favorita: Un vaso de leche caliente y galletas de jengibre.

Mi padre por el contrario nunca estaba con nosotros, ni siquiera para estas fechas. Deseaba tanto que mi papá lo conociera; pero él siempre estaba trabajando.

Por momentos creía odiarlo ... Era muy injusto. Todos mis amigos estaban en sus casas con sus familias la noche del 24 ... Yo, no ...

Trataba de no darle mucha importancia a eso; pero igual me molestaba.

"Y eso que soy la engreída de mi papá", dije un día furiosa en voz alta, cuando ayudaba a mi mamá.

Los años pasaban y un buen día mi madre nos dijo que ésta iba ser la última navidad con Santa en casa. Ya estábamos grandes y él tenía que ir a visitar a nuevos niños de la ciudad.

Esa noticia me entristeció mucho, a falta de mi padre. Santa era la única figura paterna de todas mis navidades ... Decidí disfrutarlo al máximo y hacerle una gran despedida para que no se olvide nunca de nosotros. Quizás y con algo de suerte regrese el próximo año ...

La última navidad con Santa fue genial: Hubo más regalos de lo inusual, cantamos villancicos, reímos, jugamos y comimos muchas galletas acompañadas de grandes vasos de leche.

Como sabía que esta noche iba a ser la última vez que lo iba a ver. Unos días antes le había comprado un regalo: Era un marco de fotos dorado, en donde estábamos toda la familia y él porsupuesto ....
"Es una lástima que no esté mi padre", pensé. "No sabe lo que se pierde". 

Cuando Santa recibió mi regalo, pude ver algunas lágrimas que rodaban por sus mejillas.
Me abrazó muy fuerte y me dijo al oído que no me preocupara, que de alguna manera él siempre iba estar presente en las demás navidades.

Estaba muy convencido de sus propias palabras cuando lo escuché. Sabía que a diferencia de mi padre, Santa no me iba a decepcionar.

Me dolió dejarlo ir ... Recuerdo a mi madre consolarnos a todos esa última noche de navidad.

Al siguiente año mi padre prometió acompañarnos. Le darían por fin un día libre en su trabajo para que lo pueda pasar con su familia.

No le creí.

Esperamos toda la noche y nunca llegó ... 

Mi mamá se sorprendió mucho ese día y empezó a preocuparse por si algo le hubiese pasado.

Después de una llamada telefónica, nuestras vidas cambiaron por completo. Mi padre ya no estaría con nosotros ni en navidad ni en ningún otro día más ...

Cuando el duelo pasó ... Ya más tranquila, mi madre me dijo un día que la acompañase a llenar unas cajas con algunos objetos de mi padre ... Los iba a regalar.

En eso estábamos ... Cuando en el último cajón de su escritorio encontré un marco dorado con una foto de toda la familia.

Mi padre disfrazado de Santa sonreía a nuestro lado.

Me empezaron a temblar las manos y no pude evitar llorar.

Se me escapó el pequeño cuadro familiar y se hizo añicos en el suelo. Mi madre al darse cuenta de lo que había sucedido, corrió a abrazarme fuertemente.

Después de tranquilizarme ... Ella me contó todo ...

😭

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