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Mostrando entradas de enero, 2025

LA LLAVE DE LA FELICIDAD

Cuenta la leyenda que antes de que la humanidad existiera, se reunieron varios duendes para hacer una travesura. Uno de ellos dijo: —"Pronto ser谩n creados los humanos. No es justo que tengan tantas virtudes y tantas posibilidades. Deber铆amos hacer algo para que les sea m谩s dif铆cil seguir adelante. Hay que llenarlos de vicios y de defectos; eso los destruir谩". El m谩s anciano de los duendes dijo: —"Est谩 previsto que tengan defectos y dobleces, pero eso s贸lo servir谩 para hacerlos m谩s completos. Creo que debemos privarlos de algo que, aunque sea, les haga vivir cada d铆a un desaf铆o". —"¡¡¡Qu茅 divertido!!!", dijeron todos. Pero un joven y astuto duende, desde un rinc贸n, coment贸: —"Deber铆amos quitarles algo que sea importante...¿pero qu茅?" Despu茅s de mucho pensar, el viejo duende exclam贸: —"¡Ya s茅! Vamos a quitarles la llave de la felicidad". —"¡Maravilloso ... fant谩stico ... excelente idea!", gritaron los duendes mientra...

EL TIGRE Y EL CUERVO

Un tigre y un cuervo se encontraban en medio de una acalorada discusi贸n sobre qui茅n de los dos era el m谩s formidable. Con su arrogancia habitual, el tigre proclam贸: —"Soy una bestia salvaje, mi poder es incomparable". El cuervo, sin inmutarse, replic贸: —"Tus palabras no me afectan, yo soy el verdadero rey del aire". Justo cuando la disputa alcanzaba su cl铆max, un grupo de cazadores apareci贸, armados y decididos. Con astucia, lanzaron una red que atrap贸 al tigre, quien fue sedado sin poder resistir. El cuervo, tambi茅n v铆ctima de un dardo tranquilizante, fue apresado y llevado a una jaula, mientras el tigre era conducido a una oscura mazmorras. Al abrir los ojos, el tigre se percat贸 de su triste realidad: Estaba atrapado en una celda, sin posibilidad de huir. Sus garras rasgu帽aban los fr铆os barrotes de hierro, pero la libertad se le escapaba como un sue帽o lejano. Por su parte, el cuervo, al despertar, tambi茅n se dio cuenta de que su destino era el mismo; s...

LA F脕BULA DEL CONEJO GENEROSO

En un bosque encantado, viv铆a un peque帽o conejo llamado Nico, quien era conocido por su generosidad y disposici贸n a ayudar a todos los animales del bosque. Si la ardilla Ana necesitaba nueces, Nico las recog铆a; si el zorro Lucho ten铆a un refugio roto, Nico lo reparaba; y si la tortuga To帽a necesitaba compa帽铆a para cruzar el r铆o, Nico estaba ah铆, carg谩ndola en su espalda. El conejo trabajaba sin descanso, saltando de un lado a otro para atender las necesidades de los dem谩s. Aunque todos lo apreciaban, muchos comenzaron a dar por sentado su ayuda. Un d铆a, mientras ayudaba a la jirafa Lili a decorar su 谩rbol m谩s alto, Nico se resbal贸 y cay贸. No fue una ca铆da grave, pero al levantarse, sinti贸 un dolor en sus patas traseras. Ese dolor no era solo f铆sico; era tambi茅n el peso de sentirse siempre necesario para los dem谩s, pero nunca, cuidado. Esa noche, mientras descansaba en su madriguera, Nico mir贸 la luna y suspir贸. “Me encanta ayudar a mis amigos, pero ya no tengo fuerzas. Nadi...

FABIO, EL GRILLO

Fabio era un grillo m煤sico de gran experiencia, y seg煤n 茅l, no hab铆a otro que se le comparara, ya que la melod铆a que produc铆a con su instrumento era excepcional. Un d铆a fue contratado en una caverna donde resid铆a una familia de orugas para que deleitara con su m煤sica. Al llegar, comenz贸 a tocar su instrumento. Sin embargo, una de las orugas llam贸 su atenci贸n, se dio cuenta de que el grillo no tocaba tan bien como 茅l cre铆a. Inmediatamente le dijo: —"Se帽or Fabio, considero que no est谩 interpretando el instrumento de manera adecuada". El grillo, molesto, respondi贸: —"Te equivocas, soy muy experimentado. Nadie toca como yo". As铆 continu贸 tocando su instrumento musical, sin embargo, las dem谩s orugas y otros animales presentes se re铆an disimuladamente del sonido desagradable que produc铆a. Nuevamente, la oruga se acerc贸 y le dijo: —"Se帽or Fabio, deber铆a mejorar la entonaci贸n". 脡ste, reacio a aceptar consejos, se irrit贸 nuevamente con la oruga, ya que ...

EL SACO DE CARB脫N

Un d铆a, Jaimito entr贸 a su casa dando patadas en el suelo y gritando muy molesto.  Su padre, lo llam贸. Jaimito, lo sigui贸, diciendo en forma irritada: —"Pap谩, ¡Te juro que tengo mucha rabia! Pedrito no debi贸 hacer lo que hizo conmigo.  Por eso, le deseo todo el mal del mundo, ¡Tengo ganas de matarlo!". Su padre, un hombre simple, pero lleno de sabidur铆a, escuchaba con calma al hijo quien continuaba diciendo: —"Imag铆nate, Pedrito me humill贸 frente a mis amigos. ¡No acepto eso! Me gustar铆a que 茅l se enfermara para que no pudiera ir m谩s a la escuela". El padre sigui贸 escuchando y se dirigi贸 hacia una esquina del garaje de la casa, de donde tom贸 un saco lleno de carb贸n el cual llev贸 hasta el jard铆n y le propuso: —"¿Ves aquella camisa blanca que est谩 en el tendedero? Hazte la idea de que es Pedrito y cada pedazo de carb贸n que hay en esta bolsa es un mal pensamiento que va dirigido a 茅l. T铆rale todo el carb贸n que hay en el saco, hasta el 煤ltimo pedazo. De...

LA GALLINA HERIDA

La serpiente mordi贸 a la gallina, y con el veneno ardiendo en su cuerpo, busc贸 refugio en su gallinero. Pero las dem谩s gallinas prefirieron expulsarla para que el veneno no se propagara. La gallina sali贸 cojeando, llorando de dolor. No por la mordida, sino por el abandono y el desprecio de su propia familia en el momento en que m谩s los necesitaba. As铆 se fue... ardiendo de fiebre, arrastrando una de sus patas, vulnerable a las noches fr铆as.  Con cada paso, una l谩grima ca铆a. Las gallinas en el gallinero la vieron alejarse, observando c贸mo desaparec铆a en el horizonte. Algunas dec铆an entre s铆: —"Que se vaya... Morir谩 lejos de nosotras". Y cuando la gallina finalmente se desvaneci贸 en la inmensidad del horizonte, todas estaban seguras de que hab铆a fallecido. Algunas incluso miraban al cielo, esperando ver buitres volando. Pas贸 el tiempo. Mucho despu茅s, un colibr铆 lleg贸 al gallinero y anunci贸: —"¡Su hermana est谩 viva! Vive en una cueva muy lejos de aqu铆".  Se...

EL AMULETO DE LA BRUJA

—"Entonces, ¿quieres quitarle todo lo que tiene?", pregunt贸 la bruja, apoy谩ndose en el bast贸n mientras observaba a Natalia con su 煤nico ojo bueno.   Natalia arque贸 una ceja, con la misma expresi贸n de asco que usaba para mirar a los pedig眉e帽os que pululaban por las aceras cu谩ndo se le acercaban para pedirle una moneda. —"Quiero que sufra. ¿Tan dif铆cil es de entender?", respondi贸 con desd茅n, como si hablara con alguien que fuera d茅bil mental.   La anciana, con su cabello blanco revuelto y manos temblorosas, solt贸 una risa seca.   —"¿Y por qu茅 tanto odio?", pregunt贸 inclin谩ndose hacia adelante. "¿Qu茅 te hizo esa tal Camila para que quieras arruinarle la vida?". Natalia apret贸 la mand铆bula. No le gustaba que la interrogaran, pero hab铆a algo en la mirada penetrante de la bruja que la incomodaba.   —"¿Qu茅 no me hizo? Desde que 茅ramos ni帽as, siempre fue la favorita de todos. La dulce, la perfecta. Mi madre dec铆a: “¡Mira a Camila, siempr...

LA PRINCESA QUE BUSCA MARIDO

脡rase una vez una preciosa princesa que buscaba con quien casarse. Su padre le presentaba nobles y pr铆ncipes de todos los reinos cercanos, pero ella quer铆a encontrar el amor verdadero. Por eso, propuso al rey que se casar铆a con aquel joven (noble o no) que se quedara durante un a帽o al lado del muro de su habitaci贸n, esperando que ella lo eligiera. De esa forma conocer铆a a la persona capaz de dejarlo todo por su amor, el joven que de verdad la quisiera con todo su coraz贸n. As铆, el rey hizo el anuncio y se presentaron miles de j贸venes. Todos llegaron con mucho 谩nimo, pero enseguida comenz贸 el fr铆o invernal, y la falta de alimentos y cobijo hicieron que muchos de los pretendientes decidieran que el amor de la princesa no val铆a la pena y pronto se marcharon a sus casas. Cuando lleg贸 el verano, la comida y el agua eran pr谩cticamente inexistentes, y el calor hizo que casi todos se marchasen finalmente a sus hogares. Solo un joven decidi贸 quedarse, ya que amaba en secreto a la pri...

LA ESPOSA DEL REY

Un poderoso rey encontr贸 finalmente el amor. Su joven esposa ten铆a todas las condiciones que un hombre pudiera desear en la vida. Adem谩s de ser hermosa y atractiva, era alegre y entusiasta, con un coraz贸n amoroso siempre abierto a ayudar a los dem谩s. El amor flu铆a entre ellos como en pocas ocasiones se hab铆a visto. En los actos protocolares ella caminaba orgullosa a la par del rey. Muy halagado el monarca pensaba: “Cu谩nto me quiere. Ella sabe que el protocolo indica que debe permanecer detr谩s de m铆, que mis s煤bditos pueden ir a prisi贸n si no hacen eso, sin embargo ella me ama tanto que siempre quiere estar a mi lado”. En cierta ocasi贸n, ella se dispon铆a a comer una manzana. Era la 煤ltima que quedaba y ten铆a un brillo que la hac铆a realmente apetitosa. En eso lleg贸 el rey y al ver aquella fruta resplandeciente manifest贸 su deseo de comerla. Ella lo mir贸 con dulzura, le dijo que era la 煤ltima que quedaba pero que no ten铆a problema en compartirla. Tom贸 un cuchillo, la cort贸 en ...